The gaslight Anthem - Get Hurt

THE GASLIGHT ANTHEM – Get Hurt (2014)

Brian Fallon y sus chicos están de vuelta. Y lo hacen en un disco ambicioso marcado por el divorcio del cantante, guitarrista, letrista y compositor. Capaces tanto de llegar al fan del Boss como al de Foo Fighters, The Gaslight Anthem lo tienen todo para llegar a ser el grupo de rock más grande de América: los riffs cañeros casi heavys, las baladas sentimentales, la autenticidad y la canallesca rockera. Por no hablar de que Fallon con su cara de buen chico bien podría ser el Ryan Gosling del rock. Chicos malos con grandes corazones que encuentran en la música esa forma de canalizar las emociones como quizás en persona no saben. Tal vez por eso se nos presente esa portada en símbolo de corazón invertido, como símbolo del desamor. Y el interior del disco no le va a la zaga, siendo la obra más variada de los de Nueva Jersey y en la que más rompen con su pasado punk para hacer lo que realmente les pide el cuerpo.

BECK – Morning Phase (2014)

Quién hubiera dicho cuando apareció aquel joven Beck gamberro entre el grunge y el rap que con los años descubriríamos en él una faceta tan tierna. El rubicundo Beck ya se ha hecho un hombre y en esta etapa de su vida es el folk más relajado lo que le llena. Canciones de porche, guitarra y armónica que se mueven al lento paso de un atardecer cualquiera. “Morning Phase” sigue su curso a lo largo de una docena larga (por no invocar a la mala suerte) de canciones agradables sin ninguna tregua para menear un poco el esqueleto. Seguramente Beck no lo haya compuesto para un ritual tan español como la siesta, pero qué duda cabe que si en el porche instalamos una hamaca, la experiencia sería completa.

FUTURE ISLANDS – Singles (2014)

Uno de los triunfadores de la temporada han sido Future Islands, trío encabezado por su peculiar cantante, ya famoso por sus divertidos bailes y sus extraños giros vocales. Y es que junto al aire ochentero del electropop del trío, su voz nos trae a décadas pasadas, con ecos de “Vacaciones en el Mar” y Tom Jones. El resto de sus canciones, con otras influencias como Pet Shop Boys o Krafwerk, no son tan buenas eso hay que reconocerlo, pero “Seasons (Waiting for you)” es un hitazo capaz de levantar a todo el mundo en directo. Cuidado bandas como Franz Ferdinand o Two Door Cinema Club, Future Islands vienen pegando fuerte y además gustan al sector más intelectual del indie, no sólo al más bailongo. No sabemos si Future Islands siguen “Singles”, pero seguro que pretendientas no les faltan.

JOHN FRUSCIANTE – Enclosure (2014)

John Frusciante es un genio no, lo siguiente. No contento con oscilar entre el funk-metal y el rock alternativo con Red Hot Chili Peppers, un día se cansó del corset de estar una banda famosa y emprendió una carrera en solitario para experimentar a sus anchas desde las guitarras acústicas a la electrónica más rara. Aunque la droga marcó parte de su vida hoy podemos congratularnos de que el guitarrista está limpio como una patena y pese a lo que dicen las malas lenguas, su talento hoy en día no tiene origen químico. “Enclosure” nos lleva repetidamente a la pista de baile con beats que no tienen nada que envidiar a los de The Prodigy o Deadmau5. O incluso a Disclosure, a los que quizá ha querido hacer un guiño con el título. Además Frusciante cuenta con la poderosa arma de una voz sensible que marca la diferencia, humanizando estos temas de corte tan robótico (recuerdan a Kraftwerk, en cierto modo). Un viaje difícil pero que a segunda escucha resulta ya más agradable.

ALCEST – Shelter (2014)

¿Qué tienen en común Sigur Ros, Explosions in the Sky y Alcest? Que todas estas bandas elaboran una música que clama a los cielos. Pero de lo que vamos a hablar hoy es del último disco de estos franceses, otros que se apuntan al carro de modernizar el black metal con sonidos mucho más amables y etéreos. Neige, músico al frente de este proyecto no sólo se sirve de música celestial, positiva y relajante (postura de yoga en portada), sino que aprovecha su francés natal para añadir un toque de melosidad seductora con esa gracia que tienen nuestros vecinos del norte para enamorar hasta pidiendo una baguette. Sin duda uno de los lanzamientos más sonados del año y un nuevo refuerzo en los ya sólidos cimientos del blackgaze, género que ha venido para quedarse. Aunque a veces se ponga triste, “Shelter” respira carpe diem por los cuatro costados. Al fin y al cabo, ¿para qué quemar iglesias cuando puedes estar en paz con el universo?